sábado, 15 de diciembre de 2012
Cabe señalar que Alvaro Vargas Llosa es columnista de La Tercera (diario de Chile) desde hace varios años
Carta
de Álvaro Vargas Llosa sobre La Haya es “desatinada e inoportuna”
SÁBADO 15 DE DICIEMBRE DEL 2012 ///
14:16 hrs.
Presidente de la Comisión de
RR.EE. del Congreso comentó opinión del escritor sobre “mínimas” posibilidades de victoria peruana en la corte
Como “desatinadas e inoportunas” consideró
el congresista Víctor Andrés García Belaunde las expresiones del periodista
Álvaro Vargas Llosa, quien en una carta dirigida a la Cancillería y publicada
en el diario La Tercera, de Chile, afirmó que el Perú tiene “mínimas”
posibilidades de triunfo en el reclamo principal del diferendo marítimo con
Chile, cuya fase oral en La Corte de La Haya culminó ayer.
“Creo que las posibilidades de que el Perú
obtenga el triunfo son mínimas en lo que se refiere al reclamo principal -una
delimitación marítima basada en una línea equidistante- y algo mayores, pero no
muy grandes, en lo que se refiere al segundo, es decir, la determinación de
nuestra soberanía sobre el llamado triángulo exterior, que está fuera de la
zona marítima chilena y estaría dentro de la nuestra si ella rebasara el
paralelo de latitud”, señala el también escritor en su publicación.
Como se informó, Perú busca que la corte
defina el límite marítimo con Chile bajo el criterio de la equidistancia en el
área en controversia. Además, que se reconozca los derechos del Perú dentro del
límite de 200 millas de su costa. Sin embargo, el país del sur sostiene que sí
se estableció una delimitación marítima con la Declaración de Santiago de 1952
y que esta se ha puesto en práctica a través de los años.
PIDE CAMBIO DE
MENTALIDAD EN CANCILLERÍA
“Solo una
inseguridad en nosotros mismos puede justificar que ustedes sigan dedicando los
mejores esfuerzos a algo que está esencialmente resuelto y que se resistan a
actualizar la mentalidad decimonónica”, sostuvo el hijo de Mario Vargas Llosa,
quien consideró además que “ha llegado la hora de un gran cambio de mentalidad”
en el Ministerio de Relaciones Exteriores, que encabeza el canciller Rafael Roncagliolo.
A juicio de Vargas Llosa, los jueces de la
corte prestan más atención “a cómo entendían los firmantes lo que firmaban,
cómo actuaron esos gobiernos y los subsiguientes a partir de dichos documentos,
y a cuál era el espíritu, además de la letra, de esos solemnes papeles, será
extraordinariamente difícil concluir que no se acordó nunca una frontera
marítima”.
Y tras recurrir a una serie de
argumentaciones y documentos, dijo esperar que si sufrimos un revés en La Haya,
“ojalá que, si sufrimos un revés en La Haya, no nos abandonemos al rencor y lo
convirtamos en una oportunidad para mostrarnos a nosotros mismos que hemos
dejado atrás la infancia de la república”.
“NO TIENE
AUTORIDAD”
A
consideración del congresista García Belaunde, presidente de la Comisión de
Relaciones Exteriores del Congreso, Vargas Llosa “no tiene autoridad ni
académica, ni política ni histórica para hacer ese tipo de comentarios”. Dijo
creer que el escritor tuvo esas expresiones para hacerse más conocido en Chile,
además no es abogado y mucho menos conoce de derecho internacional.
“Él ha debido dar su opinión antes de
presentada la demanda del Perú ante La Haya. […] Está hostigando a destiempo,
luego está opinando cuando el juicio oral acaba de terminar y entramos a una
etapa de reflexión y de silencio”, añadió el legislador.
Asimismo, señaló a Canal N que Vargas
Llosa enturbia con su carta el buen ánimo de las delegaciones de Perú y Chile,
que fue cordial en la fase oral culminada ayer.
jueves, 13 de diciembre de 2012
Los tiempos son difíciles para la política exterior de Chile
La política internacional de Chile se
juzga en La Haya
jueves, 13 de diciembre de 2012
La evidente incomodidad en que se
encuentra Chile frente a la demanda peruana por los límites marítimos es
exclusiva responsabilidad de una política internacional equivocada que se
arrastra desde hace ya varios años. Las lamentables declaraciones del presidente
Piñera y de los ex presidentes Frei y Lagos sobre el cuestionamiento a los
supuestos “fallos salomónicos” de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de
la Haya, revelan soberbia e irresponsabilidad. Piñera sostuvo que “es muy
importante que el tribunal de La Haya actúe en base a derecho”. Lagos afirmó
que “la CIJ debe fallar conforme a derecho porque de no hacerlo se erosiona su
prestigio”. Las lecciones jurídicas de nuestros “estadistas” sobre lo que debe
hacer la CIJ no sólo revelan falta de confianza en la postura chilena, sino que
ofenden gratuitamente a jueces destacadísimos, cuya obligación es actuar
conforme a derecho.
![]() |
| Roberto Guillermo Pizarro Hofer (9 de octubre de 1944) es un economista, académico, consultor y político socialista chileno, ex ministro de Estado del presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle. Actualmente se desempeña como rector de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano |
Por otra parte, cuando Frei declara que
“Chile no puede aceptar acuerdos salomónicos”, amenazando con un posible
desconocimiento, nos conduce a la ley de la selva si el resultado en la CIJ no
es conveniente a nuestro país. La resolución de la disputa Nicaragua-Colombia
ha conducido a la desesperación, colocando a nuestro país en delicada posición
frente al orden jurídico internacional. Los líderes más destacados de Chile
equivocan el blanco: en vez de criticar a los jueces internacionales, debieran
apuntar al Presidente de Colombia por no acatar la reciente decisión de La
Haya.
La evidente incomodidad en que se
encuentra Chile frente a la demanda peruana por los límites marítimos es
exclusiva responsabilidad de una política internacional equivocada que se
arrastra desde hace ya varios años. Esa política ha colocado en un segundo
plano la integración regional y, muy especialmente, ha olvidado el tema
vecinal. Esa política ha privilegiado hasta el cansancio los negocios, y los
Tratados de Libre Comercio con el mundo desarrollado por sobre los asuntos que
tensionan las relaciones diplomáticas con nuestro vecinos. Esa política ha exacerbado
el discurso autocomplaciente del éxito económico chileno y de la apertura
indiscriminada al mundo, faltando el respeto a todos aquellos países de la
región que impulsan políticas económicas e internacionales distintas a la
chilena. Esa concepción adquiere preponderancia muy especialmente a mediados de
los años 90 y ha aislado a Chile de su entorno regional.
Sólo muy al comienzo del retorno de la
democracia, la Cancillería chilena priorizó la integración económica regional
(Acuerdos de Complementación Económica en ALADI) y al mismo tiempo favoreció
los entendimientos políticos vecinales (se destaca la solución a 24 de los 25
conflictos limítrofes con Argentina). Esto cambiaría posteriormente con la
intromisión del Ministro Foxley, desde el Ministerio de Hacienda, en asuntos
internacionales, quien impuso la política de favorecer prioritariamente un
acuerdo económico con los Estados Unidos. A partir de ese momento perdió peso
la Cancillería y se inició un camino de deterioro de las relaciones con el entorno
regional. Y no existió la capacidad para combinar con inteligencia y
pragmatismo la apertura económica al mundo con los asuntos vecinales.
El énfasis obsesivo por incorporarse al
Nafta o materializar un TLC con los Estados Unidos desplazó la prioridad latinoamericana
que había consagrado el programa de la Concertación. Los asuntos económicos,
los negocios, comienzan a predominar por sobre la política en el ámbito
internacional y el entendimiento con los Estados Unidos y con los países
desarrollados colocan en un segundo plano los temas vecinales. La tesis de
“Adiós a América Latina”, originaria de la derecha, respaldada por Foxley,
adquirió preponderancia. A partir de ese momento es esa política la que se
impone en los asuntos internacionales durante todos los gobiernos de la
Concertación. Para mayor gravedad, durante la presidencia de Bachelet, con
plena hegemonía de los gobiernos nacional-populares en la región, la
Cancillería pasa a ser dirigida por Alejandro Foxley, adversario manifiesto de
la integración latinoamericana y crítico de las nuevas políticas económicas
impulsadas por los gobiernos nacional-populares: Argentina, Ecuador, Venezuela
y Bolivia.
El aislamiento de Chile tiene hitos muy
relevantes, que lo colocan en mala posición en la región y que le restan
aliados. El apoyo del presidente Lagos al golpe de Estado contra Chávez. El
retiro de las negociaciones para incorporarse al Mercosur, optando por el TLC
con los Estados Unidos. El apoyo decidido al fracasado ALCA, proyecto
norteamericano rechazado por Brasil y Argentina. El escaso compromiso con la
CAF y el franco rechazo al Banco del Sur, favoreciendo siempre al FMI y al
Banco Mundial. El impulso al Acuerdo del Pacífico y su manifiesto
distanciamiento con gobiernos de Correa, Chávez, Kirchner y Morales.
Así las cosas, se elude o se dilata la
demanda boliviana para una salida al mar y en cambio se llega al extremo
-nuevamente los negocios- de hablar con impudicia de un trade off “mar por
gas”. Largas conversaciones y palabras de buena voluntad, que nunca apuntaron a
la salida soberana de Bolivia hacia el Pacífico. Salida soberana que, pasando
por Arica, y a cambio de compensaciones de territorio boliviano, habría
resuelto el asunto hace muchos años. Es cierto que Perú tiene que entregar una opinión
sobre un acuerdo de esta naturaleza, pero el inmenso prestigio que había
logrado Chile con la recuperación de la democracia y su reinserción política en
el mundo bien podrían haberse invertido en comprometer a otros países de la
región así como organismos internacionales, y países desarrollados, para
acumular fuerzas a favor de una solución que fuese también convincente para
Perú.
El cansancio de Bolivia ha llegado a un
límite y hoy día su protesta se hace sentir en todos los foros regionales. Las
tensiones con el gobierno Altiplánico se han multiplicado durante el gobierno
de Piñera, con un deterioro manifiesto de las relaciones vecinales. Nuevamente
una política internacional equivocada es la que impide a los gobiernos de Chile
enfrentar con fluidez y voluntad política la posición boliviana, cuya solución
habría aliviado notablemente nuestra frontera norte. Es probable que la demanda
peruana en La Haya habría resultado de escasa viabilidad con una salida al mar
de Bolivia por la ciudad de Arica o al menos estando presente de manera
efectiva en las relaciones vecinales. Ahora nos encontramos en el peor de los
mundos, porque si la CIJ le da razón a Perú, se cierran definitivamente las
puertas para una salida soberana al mar de Bolivia. Y las tensiones con Perú se
extenderán a Bolivia.
En suma, los tiempos son difíciles para
la política exterior de Chile. Por propia decisión y no por comportamientos
ajenos nuestro país se encuentra aislado de la región. Y la propia demanda
peruana se ha aprovechado de nuestras debilidades. El rechazo a la salida al
mar para Bolivia y nuestras diferencias con el resto de los países de la región
no ayudan a enfrentar en buenas condiciones la controversia con Perú. Más aún,
la inexistencia de una política de desarrollo efectivo para el extremo norte de
Chile, culpable de la creciente pobreza de Arica y de la disminución de su
población tampoco favorecen nuestra soberanía en el norte. Ello contrasta con
el potente progreso y poblamiento de las zonas limítrofes del Perú, en especial
de la ciudad de Tacna. Cuando no hay visión estratégica sobre las zonas
limítrofes y la economía se fundamenta estrictamente en criterios de mercado,
dejando de lado la responsabilidad inversionista y social del Estado, la
seguridad nacional es la que termina debilitándose. En definitiva, es preciso
asumir la responsabilidad propia en un eventual fallo doloroso para nuestro
país antes que responsabilizar a la justicia internacional. La economía y los
negocios, rasgos dominante de la política exterior chilena, le han jugado una
mala pasada a nuestro país.
lunes, 10 de diciembre de 2012
COMPETENCIA ACADEMICA vs LOGROS BUROCRATICOS
DELIMITACION
MARITIMA PERUANO CHILENA Y EL VERTIGO CULTURAL PERUANO
Gerardo
Alcántara Salazar
Doctor de la
Universidad de Buenos Aires, Área Ciencias Sociales
Catedrático de
la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la Universidad Nacional Mayor de
San Marcos
http://www.youtube.com/watch?v=iMSRckQ_bwE
http://www.youtube.com/watch?v=WAsBBFGMMJs&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=Qgi7X9BswHQ
LA ACTUAL DISPUTA PERUANO CHILENA POR LA
DELIMITACIÓN FRONTERIZA DEL MAR DE LAS 200 MILLAS, pone en evidencia cómo la
intelectualidad chilena a través de sus operadores diplomáticos venía
manipulando a sus pares peruanos. Se ha evidenciado que el tema implica mucho
más que la grandeza intelectual de un diplomático, la de Miguel Bákula,
circunscrito al entorno peruano.
Si
bien es cierto, no existe un tratado específico que resuelva el problema
materia del actual conflicto en La Haya, la diploma chilena avanzaba en
diferentes tratados a convertir de facto tratados de otra naturaleza, como el
de pesca suscrita entre Chile, Perú y Ecuador en Tratado de Límite Marítimo. Si
bien, la diplomacia chilena no logró en 1952 un acuerdo que delimitara la
frontera actualmente disputa, consiguió, cuando menos, manipular a los
estrategas peruanos y, mediante ese convenio sacar ventaja y lucrar, por más de
sesenta años, con la riqueza ictiológica, que debería corresponderle al Perú. Y
si el derecho internacional no exigiera que en este tema, el tratado deba ser
expreso, con el transcurso del tiempo habría conseguido sus propósitos. ¿Cuánto
tiempo más habría demorado en resolverse este problema, si es que el entonces
joven canciller peruano Alan Wagner a mediados de 1980 no reparara en el
problema secundado o quizá también aguijoneado por Miguel Bákula?
Antes
de que esto sucediera, a los chilenos les caía perfectamente bien estas
expresiones que Wikipedia atribuye al embajador Juan Miguel Bákula Patiño:
"Lo esencial es la formación del espacio nacional, o sea, la manera como
se expresa el esfuerzo del país por ocupar su territorio. Otra cuestión
distinta es la delimitación territorial con hitos, que no es otra cosa sino una
operación mecánica, objetiva". "Las fronteras no existen porque se
coloque un hito. Las fronteras existen porque hasta allí llegaron los hombres
de uno y otro lado con su esfuerzo, su voluntad y su trabajo".
Desde
este punto de vista, los chilenos estaban decidiendo de modo fáctico una
frontera, legitimado (no es lo mismo que legalizando) por nuestra mayor
autoridad en la materia, esperando el momento en que facticidad, legitimidad y
legalidad se consubstanciaran.
El
actual problema que Perú debate con Chile en la Corte internacional de la Haya
debería dar lugar a que en Perú se considere un tema que nadie quiere tocar: El
estándar de nuestras instituciones educativas, el estándar de la educación,
superando ─eso sí─ la consulta a los burócratas del ministerio de educación,
como que tampoco a los jerarcas de las universidades, sino a quienes tienen
logros realmente representativos, aunque claro está nos quedaríamos con unos
cuatro elegidos. ¿Cuántos ministros competentes tenemos para opinar sobre el
tema? ¿Habría que seguir consultando a los “expertos” del ministerio de
educación o a quienes ocuparon cargos de viceministros de gestión educativa? En
Perú existe la idea implícita de existe simetría –y perfecta- entre competencia
académica y los logros burocráticos, cuando en realidad la competencia
académica se demuestra exclusivamente por la producción científica, que
vaya más allá de grados académicos y publicaciones que no trasciendan de la
divulgación a la innovación de conocimientos.
Tal
vez el cuerpo de investigadores de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, la
mejor rankeada del Perú, pese a contar prácticamente con una sola Facultad, la
de Medicina, y algún ex rector como Manuel Burga de la Universidad Nacional
mayor de San Marcos, e indudablemente Pablo Macera, también de San Marcos, así
como Juan Ossio y Gonzalo Portocarrero, conjuntamente con Aníbal Torres (San
Marcos) y José Antonio Silva Vallejo (San Marcos) podrían liderar el equipo de
expertos que opinen sobre investigación universitaria, siempre que no se
confunda aglutinar amigos o autores que no hacen más que resumir o parafrasear
autores extranjeros (error frecuente en CONCYTEC).
Esto
sería solamente el punto de partida, esperando que a través de esta base se
expanda el número de los mejores catedráticos peruanos consultados, deseando
que prime entre ellos la generosidad y espíritu empático, porque menciono
solamente a muy pocos de los que obviamente deberían ser tomados en cuenta.
Perú
tiene el privilegio de contar con eminencias como Mario Vargas Llosa, Premio
Nobel de Literatura 2010, quien supo superar incluso las trabas de su propio
padre. Tenemos a Javier Pérez de Cuellar, por dos periodos Secretario general
de las Naciones Unidas. Nos honramos con la gloria de Gastón Acuario, genio
innovador, cuya frondosidad intelectual y humana no solamente mejora nuestra
autoestima, sino que genera efectos multiplicadores en la economía que nos
beneficia ya y beneficiará mucho más a todos los peruanos. Sin demagogias políticas, Gastón Acurio practica
la inclusión social. Tenemos también a
Juan Diego Flores, una gloria de la lírica mundial. Y habría que agregar a
Hernando de Soto, que ojalá, alguna vez nos sorprende con el Nobel en Economía.
Pero
en la antípoda tenemos a un “gran filósofo” de la prehistórica oligarquía extirpada por Velasco, de nombre
Alejandro Deustua, ex rector de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos,
censurable no solamente por su mentalidad nazi, sino detestable por su mediocridad
intelectual, al pretender que un país podría existir sin industria, ni siquiera
como la argentina de entonces.
El
APRA y la izquierda, por décadas enemigos frenéticos y ahora socios en la
administración de instituciones como la Universidad Nacional Mayor de San
Marcos, han hecho ─con el Co─gobierno─ los mayores méritos para que las
universidades peruanas estén entre las peor calificadas no solamente del mundo, sino incluso de Latinoamérica, las
de menor estándar, debe quedar muy claro de las universidades de los países que
van desde la frontera sur de Norteamérica hasta el Cabo de Hornos. San Marcos,
la Decana de América, ocupa el puesto 138 en el ranking de las universidades
latinoamericanas. Existen setenta y dos universidades brasileñas por encima de
San Marcos, además de argentinas, mejicanas, colombianas.
Pero
en Perú tocar el Co-Gobierno es tocar lo sagrado. Nos hemos vuelto
fundamentalistas. Somos musulmanes. Y no faltan parlamentarios charlatanes, que
caminan por las universidades públicas agitando a favor del voto universal,
procurando que los estudiantes, la totalidad de ellos vivan en un permanente
festival electorero.
El
déficit de nuestra diplomacia hay que ubicarlo en el entorno cultural y, por
tanto académico, peruano. No hay investigación. No hay ciencia. No hay teoría.
El noventa y nueve de los catedráticos viven soñando o peleando activamente
hasta por el puesto más miserable.
¿Y
quién podrá resolver esto? ¿La retahíla de genios y sabios del congreso que
quiso enviar una delegación para pasearse en Holanda?
Harían
mucho bien, el mayor milagro, si es que en vez de agitar por manipular y
convertir en ultra manipuladores a los
estudiantes, eliminaran el Co-Gobierno.
Perú
vive de vender minerales que otros exploran y desentierran, le aplican la
lixiviación, transportan y transforman, utilizando tecnología de última
generación. Perú sin agregar valor alguno cobra porque esos minerales están en
nuestro territorio y lenguaraces izquierdistas se ganan la fácil gloria de
evitar, a veces, que el negocio se ejecute.
Despierten
políticos peruanos, los que están en el ejecutivo, en el parlamento, en los
gobiernos regionales, en las universidades, colegios, sindicatos, estamos en la
Era de la Globalización, en el mercado único, donde la mercancía más importantes que los materias
primas es el conocimiento[1].
La
participación de Alain Pellet y su equipo de expertos extranjeros voceros de
Perú en Haya debe hacernos tomar conciencia de cómo las mejores universidades
del mundo forman a sus profesionales.
domingo, 9 de diciembre de 2012
La diplomacia peruana es en este momento un ejemplo notable
TORRE TAGLE EN ACCION
Domingo, 09 de diciembre de 2012 | 4:30 am
Una semana histórica para la diplomacia peruana.
Al
margen de cuál sea el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya en
el diferendo limítrofe marítimo con Chile, el cual recién se conocerá dentro de
medio año, esta semana que termina –al igual que la que empieza mañana– debiera
ser recordado como un momento notable e histórico de la diplomacia peruana en
el escenario internacional y en el frente local.
Sobre el
primero, el escenario internacional, existe amplio consenso en el país acerca
de la contundencia de los argumentos expuestos por el equipo jurídico que
representa al Perú en el diferendo limítrofe con Chile que se dilucida en dicha
corte.
No se
debe caer en optimismo exagerado, pero, sin dejar de reconocer el efecto de la
cercanía –en todo sentido– de este columnista con el argumento peruano, la
verdad es que el alegato chileno no pudo responder la pregunta crucial que
plantea la demanda peruana: ¿dónde y cuándo se firmó el tratado de límites
marítimos entre ambas naciones?
Los
magistrados de La Haya son los que tomarán una decisión final en esta
controversia, pero no hay duda de que la exposición peruana en esa corte fue
brillante.
Este
hecho ha tenido un obvio efecto en el plano nacional, en donde casi no existen
críticas a la estrategia seguida por Torre Tagle en la gestación, planificación
y ejecución de nuestro planteamiento jurídico.
Esto es consecuencia de la confluencia de un
conjunto de factores que, en esencia, han permitido constituir una real
política de Estado, algo que no es frecuente en el Perú.
Es un
esfuerzo que empezó en 1986, precisamente cuando Allan Wagner –hoy nuestro
agente en la Corte de La Haya– era canciller y le encargó al embajador Juan
Miguel Bákula plasmar la naturaleza del problema en una memoria.
El
camino para llegar a la corte internacional –donde hoy estamos– responde al
esfuerzo desarrollado durante tres gobiernos –los de Alejandro Toledo, Alan
García y Ollanta Humala– que estuvo articulado por una cancillería que logró
blindar el trabajo frente al vaivén político, y ejecutado con visión de largo plazo.
El
resultado lo estamos viendo hoy en una posición consistente, con la
participación de ex cancilleres de esos tres gobiernos, como Wagner, José
Antonio García Belaunde o Manuel Rodríguez Cuadros, y que ha sido posible
preservar y unificar gracias al valioso liderazgo actual de Rafael Roncagliolo.
La
diplomacia peruana es en este momento un ejemplo notable de lo que, bien
analizado, debiera ser utilizado como modelo institucional para mejorar la
acción en muchas áreas del sector público con el fin de tener más políticas de
Estado que realmente se plasmen en logros valiosos que produzcan orgullo en la
ciudadanía.
Augusto Alvarez Rodrich
miércoles, 5 de diciembre de 2012
"EL INFORME BAZAN"
Perú se centró en desvirtuar tesis chilena sobre la
existencia de límites marítimos
CECILIA ROSALES
FERREYROS
Miercoles, 5 de
diciembre del 2012
Chile ha pretendido armar un rompecabezas pero
tratando de encajar piezas de imágenes distintas. Así calificaron ayer los
abogados peruanos la argumentación que Chile ha presentado a la Corte de La
Haya y que no ha logrado probar la existencia de un tratado de límites
marítimos, tampoco demostrar que la conducta de los estados ha ratificado ese
supuesto tratado.
Es por eso que un cierto nerviosismo se percibía
ayer en la delegación chilena ante la exposición peruana sobre sus argumentos
“con un hilo conductor”, pues conforme se explicaba el contexto histórico, se
hacían referencias al derecho internacional y se explicaba cómo Chile había
distorsionado documentos.
1. LA DECLARACIÓN DE SANTIAGO
En el segundo día de alegatos ante la Corte
Internacional de Justicia de La Haya, nuestro país se concentró en desvirtuar
la pretensión chilena de que la Declaración de Santiago de 1952 se gestó y
concretó como un tratado de límites marítimos entre el Perú, Chile y Ecuador.
Vaughman Loewe, por ejemplo, mostró las invitaciones a ambos países que dieron
cuenta que se trató de una conferencia para plasmar medidas de protección de
los recursos marinos, específicamente las ballenas. Loewe analizó la
declaración artículo por artículo, dejando en claro que no existe ninguna
referencia a los límites marítimos. Sostuvo que solo el artículo II se refiere
a las 200 millas como el espacio mínimo para gozar de soberanía y jurisdicción.
2. NO HAY ISLAS CON CHILE
Loewe mencionó que la alusión al paralelo se hace
para casos en que existan islas. “No hay forma de leer algo allí que tenga que
ver con límites”. Mencionó que en las actas se puso en evidencia que a pedido
de Ecuador se aclaró cómo se extienden las 200 millas en el caso de islas. Esto
no es aplicable al Perú y Chile porque no hay islas en la zona frente a las
costas de ambos países. Loewe mencionó que Chile ha pretendido introducir el
argumento que sí hay islas frente a sus costas. Sin embargo, precisó que eso no
es así, pues estas son “simples rocas”
3. EL INFORME BAZÁN
El abogado inglés sir Michael Wood, que al igual que
Loewe utilizó una peluca blanca típica de los abogados del Reino Unido,
desvirtuó que la conducta de Chile y su propia legislación haya ratificado el
acuerdo de 1952 como un acuerdo de límites marítimos. Citó el denominado
“Informe Bazán”, realizado por un asesor jurídico de la cancillería chilena en
el que se afirma que ni la Declaración de 1952 ni el acuerdo de 1954 se pueden
considerar tratados de límites marítimos .
4. MAPA ADULTERADO
Se hizo referencia a la negociación en 1976 entre
Chile y Bolivia para lograr un acceso al mar de este último. Aquí se subrayó
que Chile ha presentado a la corte un mapa adulterado. Se trata de un gráfico
que adjuntó a la posición peruana nuestro representante el embajador José de la
Puente Rabdill que alude solo a la parte territorial para graficar cómo
quedaría dicho corredor. Sin embargo, Chile le añadió -para tratar de sustentar
su posición- una línea paralela del límite marítimo que no figura en el
documento original. El jurista italiano Tullio Treves señaló que la posición
peruana en la Tercera Conferencia del Mar de Naciones Unidas (1973-1982) indica
que el procedimiento para fijar la delimitación marítima entre estados es la
equidistancia. Esta fue la primera vez que el Perú expresó su posición con
respecto a cómo debían fijarse los límites marítimos. Recordó la gestión en
1986 del enviado especial del Perú a Chile, el embajador Juan Miguel Bákula,
quien planteó a ese país iniciar una negociación de los límites marítimos.
5. ¿TEXTOS ESCOLARES COMO PRUEBA?
El último orador de la mañana fue el estadounidense
Rodman Bundy. Este mostró varios mapas de Chile en la década del 70, donde no
se señala el paralelo como límite marítimo. “Esas cartas son una prueba de que
Chile no consideraba que existiera un límite marítimo”. Recién en 1994 aparece
en un mapa chileno el paralelo como supuesto límite; es decir, que durante 40
años Chile no lo graficó. Bundy calificó esto como una “práctica tardía e
interesada”. Agregó que una conducta unilateral no puede crear una frontera.
Luego ironizó sobre el argumento chileno que señala que el Perú con su conducta
ratificó el límite.
“No existe ningún mapa oficial del Perú donde se
haya graficado la frontera marítima con Chile”. Bundy mencionó que Chile, para
sustentar este supuesto, ha utilizado “fuentes secundarias”, como textos
escolares y mapas de entidades privadas. Chile argumenta que la cancillería
peruana “de alguna manera” autorizó dichos mapas. Pero Bundy refutó que según
una norma interna del Perú “cualquier autorización no suponía la aprobación de
tales mapas que son responsabilidad exclusiva de sus autores y de ninguna
manera se volvían mapas oficiales del Gobierno”. Refirió que los mapas solo
constituyen una información.
“Por sí solos no pueden establecer un derecho
internacional”. Sobre las operaciones de búsqueda y rescate que Chile alega
respetan el límite marítimo, refirió que las normas que le atañen “no se ocupan
de delimitaciones marítimas”. Afirmó también que Chile ha sido incapaz de
mostrar alguna parte de la legislación peruana o chilena donde se señale que el
paralelo es el límite marítimo.
“El material que presenta Chile es muy extenso pero
en cuanto al fondo es muy reducido”, sentenció.
6. NO TIENE CARACTERÍSTICAS DE UN TRATADO
Bundy comparó el documento del 52 con el tratado de
límites suscrito entre Chile y Argentina en 1984, para evidenciar las
diferencias con la Declaración del 52. Por ejemplo, la terminología utilizada
entre Chile y Argentina establece que se trata de un tratado de límites.
Además, la conducta de Chile, luego de la firma del acuerdo en 1984, es muy
distinta a la que tuvo respecto al Perú después de la suscripción de
instrumento de 1952.
“A la Declaración de Santiago no se adjuntó ningún
mapa similar a este”, dijo Bundy mostrando el que acompaña al tratado de
límites entre Chile y Argentina. Recordó que inmediatamente después de la
entrada en vigor del acuerdo ambos países lo registraron en Naciones Unidas lo
que no ocurrió con la Declaración de Santiago. Además, Chile presentó un mapa
en el que se graficaba la frontera casi de inmediato, lo que no ocurrió con el
Perú. Al referirse al acuerdo firmado entre el Perú y Ecuador, recordó que el
Perú señalaba que el punto cuatro de la Declaración de Santiago establecía un
principio de delimitación, que se refería a la aplicación del paralelo en caso
de la presencia de islas. Por eso ambos países decidieron negociar y acordar un
tratado de límites marítimos. Ese término se utiliza en los párrafos tres, cuatro
y seis del tratado entre el Perú y Ecuador. Según Bundy, este documento no
confirma una frontera preexistente, sino que supone la fijación del límite a
futuro. “Se extenderá siguiendo el paralelo geográfico”.
También sostuvo que este acuerdo incluye detalles
relacionados con la frontera como el punto de inicio y las coordenadas “que
brillan por su ausencia en la Declaración de Santiago”. “El Perú y Ecuador lo
registraron conjuntamente en las Naciones Unidas. [...] Chile tiene que darse
cuenta de que este acuerdo es de delimitación”. En una segunda intervención,
Vaughman Loewe recordó que la corte en el fallo Nicaragua-Honduras señaló que
el establecimiento de un límite marítimo es un asunto de grave importancia y
este no puede ser fácilmente presumido. Además, la corte ha establecido que los
arreglos provisionales no establecen una frontera marítima.
“Es como si Chile les presentara un puñado de
elementos de rompecabezas y les dijera que al juntar los pedazos van a ver la
imágenes. El problema es que las piezas vienen de distintos rompecabezas”.
Sostuvo que Chile ha citado en su dúplica escritos de tres autores peruanos
-integrantes del equipo peruano en La Haya-, quienes supuestamente reconocen el
límite marítimo, pero los cita de forma distorsionada; es decir, omite
conscientemente las expresiones completas de los autores, de forma que cambian
el sentido de lo afirmado.
7. LA SOLUCIÓN EQUITATIVA
En la tarde, Pellet se refirió a que el principio de
toda delimitación marítima es que se debe llegar a una solución equitativa y
advirtió que la línea del paralelo defendida por Chile representa una falta de
equidad manifiesta. “Es impensable que dos países hayan acordado un límite tan
inequitativo”, señaló. Subrayó que el silencio de Chile sobre la falta de equidad
de la línea es muy elocuente. Luego se refirió a la afirmación de Chile en el
sentido de que la Declaración de Santiago de 1952 genera beneficios para el
Perú y Ecuador en términos de la protección de sus recursos. Pellet señaló que
el Perú no rechaza las ventajas del acuerdo, el problema es que dicha
declaración, que genera esos beneficios, no se ocupa de la delimitación de los
espacios laterales entre los estados vecinos.
8. UNA SOLUCIÓN PRÁCTICA
En su segunda intervención, Bundy incidió en “la absurda”
pretensión de Chile sobre que una frontera marítima puede iniciarse 200 metros
tierra adentro. Explicó que ambos países acordaron establecer el Hito 1 tierra
adentro para evitar su destrucción por el océano: “Esa es una decisión
práctica”. Dijo que Chile no ha querido decirle a la corte dónde ha establecido
el Punto Concordia porque su argumentación sobre la presunta existencia de una
frontera marítima la ubica en el paralelo del Hito 1, a pesar de que dicho hito
no está en la orilla del mar, sino tierra adentro.
Explicó que en 1998 Chile, “en forma repentina”,
modificó su presentación cartográfica, “con el fin de sostener artificialmente
una frontera marítima que no existe. [...] Chile ha borrado aquella parte entre
el Hito 1 y la costa”. Advirtió que para hacer esa modificación Chile tardó 40
años. Bundy reveló que Chile “se vio obligado” a cambiar su posición en su
dúplica y que su nueva táctica es minimizar la frontera terrestre. Esto
contradice la lógica del derecho internacional en el sentido de que “la tierra
domina al mar”. Refirió que en el 2005 el Perú invitó a Chile a verificar la
ubicación del Punto la Concordia pero no aceptó.
9. EL TRIÁNGULO EXTERNO
La última presentación la tuvo Allain Pellet, quien
se concentró en explicar el pedido peruano para que la corte reconozca los
derechos soberanos del Perú sobre el triángulo externo. Explicó que este tema
también es una diferencia bilateral, a pesar de que Chile ha señalado que no
tienen reclamos en la zona alta mar. Chile niega los derechos que el Perú reclama
en esta zona y pretende ejercer en la zona derechos y obligaciones
“autoproclamados”. “No se les está pidiendo a la corte que extienda una zona
marítima sino que el Perú pueda ejercer los derechos soberanos respecto de este
triángulo exterior y sobre el cual Chile no tiene ningún derecho” Con esta
presentación terminaron los alegatos del Perú.
lunes, 3 de diciembre de 2012
OBITUARIO
FALLECIO SEÑOR PADRE DE NUESTRO CC. OM1 ART (r) JOSE FLORES NINAHUILCA
Hoy me siento muy triste...pues recibi la penosa noticia que mi padre fallecio este fin de semana en Quillabamba Cusco Peru quiero llorar y no puedo pero tengo un gran nudo en la garganta quiero llegar a casa y abrazar a mls hijos aunque tenia 96 años era un viejo roble oh Dios calma este dolor...
Públicado en el Facebook
LA PROMOCION CENTENARIO 79 ALFA EXPRESA SUS MAS SENTIDAS CONDOLENCIAS A NUESTRO CC. OM1 ART (r) JOSE FLORES NINAHUILCA, POR LA PÉRDIDA DE SU SEÑOR PADRE Y ELEVA SUS ORACIONES AL ALTISIMO PARA QUE ALCANCE CONSUELO EN SUS CORAZONES A SUS FAMILIARES.
martes, 27 de noviembre de 2012
“Hallábase el Coronel Suárez bajo un corredor, firmando una papeleta para distribuir unas pocas libras de carne de llama al Batallón Iquique –35 libras por batallón– cuando, apeándose de sus mulas tres arrieros que habían salido en la mañana a sus quehaceres por los cerros del oriente, corrieron a decirle que el enemigo coronaba las alturas por el lado opuesto. Y no habían aquellos acabado de hablar, cuando otro arriero revolvía del camino de Iquique con la misma terrible noticia… Eran las nueve y media de la mañana del 27 de noviembre cuando oyóse en todos los cuarteles y puntos de hospedaje del bajío el bronco sonar de las cajas de guerra que tocaban generala"…........
LA BATALLA DE TARAPACA
27 de Noviembre de 1879
27 de Noviembre de 1879
Tomás Caivano
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| * Mariano Santos Mateos, Vencedor de Tarapacá, soldado del Batallón Guardias de Arequipa, que capturó el Estandarte del 2do. de Línea |
![]() |
| General Belisario Suárez |
Gracias
a esto, el ejército chileno quedó único señor y dueño en el desierto de
Tarapacá; y tanto los hombres políticos como los escritores de Chile sacaron
argumento de aquí, para negar la derrota sufrida por las armas de su país en la
batalla de Tarapacá, la única que se hubiese realmente combatido hasta
entonces; pues, como el lector ha visto, no puede darse ese nombre ni al
desigual combate de Pisagua, donde 900 bolivianos y peruanos fueron embestidos
por diez mil chilenos, ni a la insignificante escaramuza de San Francisco, que
se redujo únicamente al intempestivo y aislado ataque de una sola división
peruana contra las formidables posiciones chilenas; ataque que el mismo
ejército chileno consideró como un simple reconocimiento preliminar hecho por
el enemigo; de tal manera que se preparó para la verdadera batalla que creía
aplazada para el día siguiente, y que la deserción de las divisiones bolivianas
y la felonía de algunos jefes y oficiales peruanos hizo imposible.
![]() |
| General Juan Buendía |
¿Cuyo
era entonces y en definitiva el vencimiento militar? A la verdad, sí en la
quebrada de Tarapacá hubiera habido victoria para los enemigos y provocadores
injustos de Chile (siempre la misma fábula del lobo y el cordero), habría sido
ella interina, si tal pudiera llamarse, al paso que el éxito de las operaciones
que allí terminaron fue para las armas de Chile un éxito asombroso y completo
(8).”
El
éxito de las operaciones a que se refiere el historiador chileno fue la
posesión del desierto de Tarapacá. Pero, como hemos visto ya, esta posesión no
fue en manera alguna conquistada por el ejército chileno con la fuerza de las
armas; habiendo salido por el contrario, gravemente batido y diezmado, en la
única batalla que hubo a sostener con el enemigo en dicho desierto. Esta
posesión la obtuvo como simple consecuencia del abandono que hizo de ella el
enemigo: abandono que a su vez fue efecto de varias causas, todas
independientes de la acción de las armas de Chile; a saber: de la deslealtad o
retirada como quiera llamarse, del boliviano Daza; de los malos hábitos
revolucionarios de la mayor parte de los jefes y oficiales del ejército aliado
peruano-boliviano, y más que todo, de la incapacidad del Gobierno peruano, que
dejó su ejército abandonado a sí mismo en medio al vasto desierto, sin víveres
y municiones de guerra; de modo que éste debió huir, no del enemigo, sino del
territorio mismo que debía defender, y que lo mataba de inanición. Si el
general Prado, que permanecía inútilmente en Arica con cerca de 5,000 hombres
de los mas escogidos y disciplinados, se hubiese adelantado con una buena
provisión de víveres y municiones hacia Tarapacá, como era su deber,
inmediatamente que tuvo conocimiento de la vuelta de Daza, los sucesos hubieran
ciertamente cambiado de aspecto de una manera muy notable.
La
posesión del desierto de Tarapacá no fue de consiguiente, como pretende el
historiador chileno, el éxito de las operaciones del ejército de Chile, las
cuales no pudieron ser más mezquinas e infelices, a pesar de cuanto lo
favoreciera la fortuna, y de los grandes medios de que disponía. Fue por el
contrario efecto del inmenso malestar interior que roía por tantos conceptos a
las dos repúblicas aliadas Perú y Bolivia; las cuales, así por mar como por
tierra, en la batalla de Tarapacá como en las posteriores de Tacna y de Lima,
no fueron de ninguna manera vencidas por el enemigo, sino que se echaron a sus
pies ellas mismas, deshechas y aniquiladas por sus facciones políticas
internas, y por todos aquellos vicios que eran una consecuencia natural de sus
muchos años de revolución y desgobierno.
Quedando
dueño del desierto de Tarapacá, la posesión de cuyas fabulosas riquezas era
desde tanto tiempo su sueño dorado, Chile se lanzó sobre ellas con toda el
ansia de una inveterada codicia prodigiosamente crecida con el trascurso del
tiempo, de día en día, por el largo esperar y por la necesidad que poco a poco
se hacía sentir cada vez mas imperiosa, de aliviar con su producto las
exhaustas arcas del Tesoro. Se instaló en aquel territorio como en su casa; y a
la par que los productos aduaneros, hizo suyos también todos los del salitre y
del guano.
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